Acerca del festival

ANTECEDENTES
A raíz del descubrimiento de lo que fue la Sinagoga más importante del levante español, en uno de los asentamientos judíos de la Región de Murcia (concretamente en el castillo medieval, conocido como la Fortaleza del Sol, de Lorca) surgió, en 2012, el festival Jewish Lorca. Fruto de la colaboración entre el Ayto. de Lorca, a través del consorcio Lorca Taller del Tiempo, y la asociación cultural La Lanzadera. Anteponiendo las enormes posibilidades futuribles gracias al contexto idóneo, patrimonio monumental propio accesible y una acertada idea original, a los limitados recursos económicos.

Los restos arqueológicos [siglos XIV-XV d. C.] y los tesoros hallados – que se mostraron en la exposición Luces de Sefarad- se pueden visitar hoy en día en el Museo Arqueológico municipal de Lorca (MUAL).

En 2019, tras una década de trabajo, la Ciudad del Sol se incorpora a la Red de Juderías de España_Caminos de Sefarad. Poniendo en valor la judería englobada en el Castillo de Lorca y permitiendo localizar mejor la cultura material e inmaterial de los judíos que habitaron dicha ciudad durante la Baja Edad Media.

OBJETIVO ESTRATÉGICO
Interculturizar desde la contemporaneidad, así como, fomentar un modelo de ocio y turismo cultural diferente en España, dentro del territorio de la Región de Murcia y concretamente en el municipio de Lorca.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  • Descubrir las culturas de los antepasados que habitaban Lorca y alrededores.
  • Fomentar el conocimiento de los distintos caminos históricos que han conformado nuestros territorios, poniendo en valor los tesoros del patrimonio local.
  • Impulsar el conocimiento de la cultura judía contemporánea, evidenciando las relaciones actuales y la huella sefardí (española) por todo el mundo, a través de propuestas multidisciplinares.
  • Dar a conocer y promover artistas regionales, planteando una relación directa o indirecta con la cultura judía.
  • Ofrecer espectáculos de artistas nacionales e internacionales vinculados a dicha cultura.
  • Programar el mayor número factible de actividades principales, tales como: la música (de cualquier género y estilo), las artes escénicas (teatro, danza, títeres, …) y las artes plásticas, el cine y la fotografía, la literatura (narrativa o poética), el humor y el pensamiento filosófico, etc. Así como una nutrida muestra de propuestas complementarias.